En una audiencia, el juez Santiago Ortiz decidió no devolver los teléfonos secuestrados a los cinco imputados, argumentando que el secuestro fue realizado conforme a los protocolos y que no se acreditaron irregularidades en el proceso.

El juez Santiago Ortiz dictaminó que los iPhone secuestrados en el marco de la causa por el vaciamiento del Molino Fénix no serán devueltos a los imputados, rechazando los planteos de nulidad presentados por la defensa. La resolución se basó en que el secuestro de los dispositivos fue ordenado de manera fundada y respetando los protocolos establecidos por el Poder Judicial, además de que no se comprobó ninguna irregularidad en el proceso.

Durante la audiencia, el magistrado también ordenó abrir una investigación por separado para evaluar una posible violación en la cadena de custodia de uno de los teléfonos, que habría sido utilizado en la etapa procesal. Asimismo, rechazó otros planteos relacionados con allanamientos y secuestros de vehículos, argumentando que las acciones se realizaron con las órdenes judiciales correspondientes y sin vulnerar derechos constitucionales.

El juez destacó que la defensa no logró demostrar los perjuicios o vulneraciones específicas que justificaran la nulidad de los procedimientos, y que las actas de reconocimiento de los vehículos fueron invalidadas por no seguir los procedimientos legales adecuados. Además, se ordenó a la Fiscalía que en 48 horas remita un informe detallado con todos los elementos secuestrados en la causa.

Esta resolución marca un paso importante en el avance de la investigación por el vaciamiento del Molino Fénix, manteniendo la custodia de los dispositivos tecnológicos en poder del Estado y asegurando la legalidad de las actuaciones judiciales.