La familia del conocido peluquero Pablo Peña sostiene que falleció por una presunta negligencia médica. El directorio del hospital lamentó el hecho y anunció la apertura de un expediente interno para esclarecer lo ocurrido.

La muerte de un reconocido peluquero de la ciudad de San Luis, Pablo Peña, de 42 años no sólo generó pesar y dolor en su familia y sus conocidos, sino un profundo enojo con profesionales del Hospital Carrillo a quienes la familia denuncia por no haber hecho lo suficiente, lo que activó una investigación interna por parte del directorio de ese centro médico.

María José Peña, hermana de Pablo denunció en sus redes sociales que la muerte de su hermano se produjo “porque la doctora no tenía ganas de trabajar. Mandarlo a hacer un estudio, no debía hacerle más. Porque si ella se hubiera levantado de la silla, no estaría escribiendo estoy hoy”.

“A todos los médicos de salud que no quieren ocupar un puesto como corresponde porque juraron salvar vidas, te invito a que te retires. Estoy segura de que hay muchísima gente dispuesta a realizarlo” dice ese conmovedor posteo que apunta a la responsabilidad de una profesional.

Este viernes por la tarde, el directorio del Hospital hizo público un comunicado en el que lamentaron el fallecimiento del paciente e informaron que procedieron a la Activación del Protocolo de Gestión de Riesgo del Comité de Riesgos del HCRC.

“Se solicita que mediante el citado Protocolo, se desarrolle de modo inmediato, la investigación del caso que permita, en una primera instancia, evacuar toda incertidumbre de quienes expresan dudas en los procedimientos médicos realizados. La citada investigación debe al menos incluir:  la revisión integral de la Historia Clínica de Ángel Pablo Peña, una entrevista con los profesionales involucrados en las diferentes etapas de la atención del paciente y la solicitud de informes médicos adicionales de todos los participantes de los hechos detallados” señala el comunicado oficial.

“Desde la Institución comprendemos y acompañamos en el dolor a quienes hoy lamentan la pérdida irreparable de un ser amado. Nuestro compromiso para con ellos, y para con todos los sanluiseños que depositan en nuestra institución la responsabilidad de atenderlos ante cada dolencia, es acompañarlos en esta difícil situación, revisando exhaustivamente todos los procedimientos médicos realizados, a los efectos de dilucidar dudas e incertidumbres en la praxis realizada, alumbrando la verdad médico-científica como una única respuesta, por respeto a quienes hoy están sufriendo” expresan.

El dolor de la familia

En ese posteo en redes sociales, la hermana de Pablo cuenta: él “era una persona maravillosa que, desgraciadamente, luchó contra la diabetes ( insulino dependiente) una enfermedad de por vida. Pero claro, para conseguir su medicación, debía tener una obra social. Pero no nos olvidemos de que somos comerciantes pequeños emprendedores, que nos rompemos el lomo día a día. Y bueno, la obra social se volvió imposible de pagar”.

Por esa condición de emprendedor independiente cuenta María José “nos tocó ir a la parte pública, al Hospital Carrillo, porque padecías un dolor muy fuerte en la espalda. La doctora te revisó y te dijo que era una contractura. Consultamos, pero no van a realizar nada más. No, no, no es óseo, ni nada que se le parezca. Nos fuimos a casa tranquilos esperando que tu dolor calmara. Nunca calmó, volvimos y exigimos que te hicieran otros estudios. Esta vez, ya diagnosticaron nervio ciático. Y así volvimos a casa. Hasta que no pudiste más y te desestabilizaste… Llamaron a la ambulancia, pero nadie llegó. Corrimos, pero nada pudo hacerse… Llegamos y, al poco tiempo, te habías ido… Tu luz se apagó junto con todas las esperanzas nuestras” relata María José.

En esa publicación, y a los comentarios de otros lectores, responde Ana María Orozco, que agradece a quienes compartan el posteo.

“Gracias a todos los que puedan compartir la publicación de mi hija y aclarar que no es todo el Hospital Carrillo, a quien agradecemos su servicio de terapia intensiva. Solo es contra dos empleadas que se consideran médicas, una de ellas extranjera”.

El informe preliminar del Hospital Carrillo sobre Pablo Peña.

A continuación se reproduce en forma textual el informe preliminar que dio a conocer el directorio del Hospital Carrillo.

«El paciente Ángel Pablo Peña ingreso al servicio de urgencia-emergencia del HCRC el día 22 de enero de 2025 a la hora 9:22, refiriendo falta de aire y desasosiego, con un cuadro clínico compatible con shock (taquicardíco, hipotenso, frio, sudoroso, cianótico, con livideces), por lo que fue internado de urgencia en el Shock Room donde se le realizo el tratamiento inicial.

Se solicitaron múltiples exámenes complementarios como laboratorio, electrocardiograma, radiografía de tórax, ecocardiograma, doppler vascular, tac, entre otros, descartando inicialmente shock cardiogénico y shock obstructivo (síndrome coronario agudo, trombo embolismo pulmonar, síndrome aórtico agudo, taponamiento cardiaco) y llegando a la conclusión de que el paciente estaba cursando un shock distributivo.

Se continuó con medidas de sostén (resucitación con volumen, drogas inotrópicas y asistencia respiratoria mecánica) trasladándose el paciente a terapia intensiva con el fin de compensarlo metabólicamente y estabilizarlo termodinámicamente.

El paciente no responde al tratamiento médico instituido, presentando a bradicardia extrema con posterior asistolia, realizándosele las medidas de resucitación básicas y avanzadas sin éxito, constatándose lamentablemente el óbito del mismo, a la hora 13:45, del mismo día de ingreso.

El paciente había consultado previamente en dos oportunidades por la guardia de urgencia refiriendo dolor lumbar inespecífico, no encontrándose a prima facie relación directa con el cuadro clínico por el cual ingreso el día 22 de enero.

La institución expresa sus condolencias a la familia y queda a disposición para evacuar dudas con respecto al desempeño realizado».

TUP/LRH